Recreación histórica: viviendo el pasado

Durante la Tardoantigüedad y la Alta Edad Media, la Península Ibérica estuvo habitada por unos hombres y mujeres no muy distintos a nosotros. Sus vidas permanecen alejadas de las nuestras por un abismo de más de mil años, un salto cronológico que también supone un enorme salto cultural, lo cual, unido a la perspectiva de nuestra industrializada y consumista sociedad actual, nos hace bastante difícil comprender cómo era el transcurso de su día a día. Pero, a pesar de todo ello, de algún modo su herencia aún sigue viva.

Del mismo modo que una persona necesita de recuerdos para construirse una identidad, una sociedad necesita de Historia para poder tener consciencia de sí misma. Las bases de nuestra cultura occidental actual, las costumbres, creencias y modos de vida que todo individuo adquiere por el hecho de formar parte de dicha sociedad, se fraguaron durante la Edad Media: conocer esa parte de nuestro pasado es la clave para comprendernos a nosotros mismos.

Más allá de una interminable relación de batallas y genealogías, o de grandes acontecimientos políticos y militares, en el Clan del Cuervo llevamos una década tratando de recrear la cultura material de nuestros antepasados, para así poder mostrar cómo era su vida cotidiana entre los siglos VII al XII. Para remontarnos hacia atrás en el tiempo, empleamos de una forma honesta y rigurosa el legado que ellos mismos nos dejaron: fuentes textuales, representaciones artísticas y el registro arqueológico.

No podemos reproducir la mentalidad de una mujer del Medioevo, pero sí recrear fielmente su vestimenta y tecnología. No podemos reconstruir el lento proceso de Reconquista, pero sí la fabricación de las armas que lo hicieron posible. No podemos repetir el cruento transcurso de una batalla, pero sí comprender y explicar los fundamentos de su esgrima.